Itar Pas: mi cuerpo como alfombra

Por Sofía Saal

Ítar Pas es un personaje virtual que vive en una realidad mutable que se adapta a sus necesidades y gustos de cada momento. Tiene la posibilidad de ser quien quiera ser . Por momentos siente intriga sobre los humanos y sus costumbres, pero no los entiende, les teme a ellos y a su realidad.

Foto: Itar Pas, In My Reality.

“En las redes somos lo que queremos ser porque tenemos libertades que en la realidad no”, afirma Alejando Spano. “Este razonamiento me llevó a pensar en lo que yo querría mostrar, que en la realidad no podría. Juntando todas aquellas ideas fallidas que quedaban en mi memoria, creé un personaje con todas esas libertades que yo no poseía. Así nace Itar Pas, un personaje virtual no-binarie que no existe más que en redes. Tomé mi imagen y la deformé, le creé prendas que jamás podría crear, le llevé a espacios donde yo jamás podría estar, y le hice conocer a personas que yo jamás hubiera podido cruzarme. Itar muta con cada acción, se permite cambiar y eso le da nuevas posibilidades de adaptarse al mundo en que vivimos. Itar Pas existe mientras la gente le consuma, mientras la gente sea parte de su realidad y se le alimente con ideas y propuestas. A través de elle, no sólo busco crear imágenes que sean atractivas sino que es un personaje a través del cual poder transmitir mensajes particulares, romper esquemas de género y de pensamientos rígidos que tenemos en nuestras mentes.” 

Sofía: ¿Cómo surge el proceso de creación de Itar Pas?
 

Alejandro: Surge en cuarentena, así que es dentro de todo nuevite. Lo que hago es jugar un poco con mi cuerpo y modificarlo como para crear ese personaje. Como verás, mi cara no es la del personaje realmente sino que me modifico para crear medio un monstruo no binario. Pero la idea es mezclar la tecnología, el 3D, Photoshop y esas herramientas para que el personaje no sea real sino como que vive en ese mundo virtual.


Yo fuera de esto me dedico a la escultura y en cuarentena no pude seguir con eso porque no tenía materiales, porque no tengo el espacio. Entonces, necesité seguir creando de algún modo y lo que tenía era la cámara, mi cuerpo y una computadora. Y desde hace tiempo tenía ganas de jugar con mi imagen y no encontraba la justificación. Por ejemplo, el típico Drag a mí no me atrae mucho para hacerlo, entonces como que no encontraba de qué modo jugar con el género. Ahora en la cuarentena surgió esto que fue saliendo solo. No es que planeé, sino que saco fotos, me pongo a jugar, y terminó así.
 

S: Estando acostumbrado a un proceso más manual que virtual ¿Qué sentís que te permite lo virtual que no te permite lo manual y cuáles son los límites?
 

A: Límites tiene muchos menos, por suerte. Te permite una conexión con otra gente que por ahí la escultura no. Estoy acostumbrado a hacer un objeto que luego tiene que ser mostrado físicamente, más allá de que la foto de la obra puede servir, pero se concreta la obra cuando la expones y la gente la puede percibir en el lugar. Y las redes sociales son un medio para que después la conozcan a la obra. En cambio, con Itar, la obra es la red social y la interacción que se genera ahí, y te permite encontrarte con gente de otros países, hacer colaboraciones. Es muy distinto cómo se trabajan las dos cosas, sin embargo es hermoso el momento de mostrar la obra en físico también. Igual con Itar no es una limitación porque se podría hacer perfo y otras cosas más adelante.
 

S: ¿Qué busca generar Itar Pas?

 

A: Todavía lo estoy buscando. Me encanta esta cuestión de romper un poco el género. De que te genere una especie de incomodidad pero placentera, que no sabes si te gusta o te incomoda. Ese tipo de cosas como que te hagan pensar un poco que hay otros cuerpos, otras personas y otros modos de expresarse por ahí. No soy el primero que lo hace para nada, pero aporta un poco a mostrar esta nueva imagen de ser un hombre, una mujer o una persona no binaria y que es irreal. 

 

S: ¿Cuál es el rol que tiene la imagen en esa persona? En la presentación habla de que su imagen es muy importante para él, como si su identidad estuviera configurada desde su imagen. 

 

 

A: Si, su identidad es su imagen justamente, pero una imagen que no es fija, una imagen que puede mutar. Hoy puedo ser esto, mañana puedo ser aquello, a eso se refiere un poco con la imagen. Así es como me ves ahora, pero mañana no me ves así, me ves de otra forma. Y es todo válido, y todo tiene que ser aceptado de igual manera. Por eso yo trato el tema de la imagen en el video, porque justamente de lo que habla es de cómo los humanos no permiten eso. Tenés una imagen toda tu vida y tenés que respetar tu género, tu estética...y bueno para mi eso es lo que hace Itar: descubrir su propia imagen. Si quiere es así, si quiere es de otra forma. 

 

S: ¿Pensás que puede haber una continuidad entre ese personaje y Alejandro?

 

A: A ver, Itar surge porque algo en mí quería expresarse de ese modo, así que hay una relación directa. En cuanto a mi género me autopercibo más cerca de lo masculino, pero hay cuestiones femeninas que me tocan muy de cerca también. Entonces, Itar como que compensa también ese lado. Hay una relación muy cercana. 

 

S: ¿Y cuales son las discontinuidades? ¿Están ligadas a la no-mutación?

 

A: Claro. Poder, obviamente se puede mutar. No al nivel Itar porque yo no puedo deformar mi cuerpo o ida y vuelta cuantas veces quiera. Pero, hay una cuestión más social que física en cuanto a preocupaciones. Lo que no se permite es salir a la calle vestido de Itar… no es que no se puede, pero es peligroso. Entonces por eso también expresarlo a través de un personaje virtual que no corre ese riesgo.

 

S: ¿Por qué le tiene miedo a la humanidad?

 

A: Eso lo estoy desarrollando en los próximos videos que estoy trabajando. No sé si le tiene miedo, sino que es una curiosidad rara porque no los entiende.Ve cosas muy interesantes en la humanidad, a las cuales siendo un personaje virtual no puede acceder… pero a la vez dice ¿Cómo pueden ser tan violentes?, ¿Cómo no permitirse estas mutaciones por ejemplo?… entonces su miedo es: “Si yo fuera humane, ¿Estaría vive o no? Ese es el miedo, pero es más curiosidad que miedo. 

 

S: En una parte hablabas de que los humanos cambiaban la imagen a partir del miedo, y que para elle nunca sus mutaciones las hacía desde el miedo.

 

 

A: Claro, es eso que te decía de que “yo puedo mutar, dentro de lo que se acepta en la sociedad”. Entonces, si mi imagen es de tal forma, yo no voy a respetar esa imagen y voy a mutar para ser aceptado. Entonces me voy a expresar de este modo que quizá no es el mío propio.

 

S: Es un tema que he estado pensando mucho últimamente. El hecho de que como generación hemos estado dando lugar a un montón de cosas en nuestra imagen, que implican una gran libertad que antes no estaba. Y por otro lado estamos dándole nuestra identidad a esa imagen. Y me pregunto ¿qué es lo que no entra en esa identidad? ¿qué estamos dejando de lado?

 

A: Hay libertades que también limitan. Es como que al abrir un montón de campos también cerrás otros y empieza a no entenderse nada.  Estamos en un punto en el que no sabemos muy bien hacia dónde vamos con eso. Como que en un mundo utópico, o más que utópico posible, en un futuro en que el género no importe por ejemplo (el género como para poner un ejemplo entre tantos cambios)... no sé cómo se desarrollaría una sociedad en esa situación, surgirían otros problemas nuevos también, y habría otro tipo de discriminación. Es muy interesante pensar todo lo que podría pasar, pero no sé a dónde estamos ni a dónde vamos. Pero si se está dando desde un montón de aspectos.

 

S: Si, y eso, hasta con el género y con las elecciones sexuales también… es como todo re diverso, hay mucho por hacer aún, pero se ha abierto un montón de cosas y también pienso “al final no dejamos de ligar nuestra identidad a la sexualidad”, que es una parte muy importante pero  lo estamos intensificando un montón al mismo tiempo.

 

A: Si está muy fuerte, de hecho Itar también es como que tiene una parte de, entre miles de comillas, sensualidad… también aplica a eso mismo y como no salimos de eso. Es muy raro porque también hay gente asexual. Hay una variedad tan amplia que es difícil entenderlas a todas y empatizar también.

 

S: Leí una nota sobre Ítar Pas que hiciste para la revista de psicoanálisis Trazas y decías: “Creé un personaje con ideas con las que incluso yo no hubiera podido empatizar”. ¿Cuáles son esas ideas?

 

A: Creo que yo he aprendido mucho sobre género y expresión de género con el personaje. Antes de crearle yo entendía ciertas cosas, pero al expresarlo desde el propio lugar te metes en un lado que quizás nunca habías visto, empezás a sentirte distinte en cuanto a tu propio género, a tu propia expresión general, no solo de género, y a empatizar con gente que quizá no está en tu situación de “privilegio”, entonces a eso me refería con esa frase. Que Itar me enseñó a mi  esas cosas.

 

S: Con respecto a las diferencias entre  tu trabajo en escultura y  esto, ¿Qué se vuelca de vos? ¿Ves diferencias específicas al usar la tecnología para crear? 

 

A: Ahora me estoy replanteando un montón de cosas en la escultura. Ya desde antes de crear a Ítar no estaba muy convencido de seguir haciendo escultura porque estaba haciendo cosas con materiales contaminantes, con cuestiones que no iban acorde a mi modo de pensar a nivel ambiental. Aparte, esa escultura perdurable que dura toda la vida y que no le encuentro un sentido. En cambio al crear algo que es virtual, que realmente no existe, que puede estar como desaparecer en cualquier momento, que no implica un gasto de materiales, más allá de la computadora que puede ser contaminante pero no como hacer algo de resina… entonces eso también te plantea otros modos de producir arte que descubrís y que afectan a la obra que hacías de antes. Te la empezás a replantear. Pero, más allá de eso, Itar tiene vida virtual y nada más, aunque también puede salir y crear o impresiones de las obras, o performance, o quizá incluso meterse un poco en la escultura y crear objetos también. No sé a dónde va.
 

Con la escultura vos justamente tenés que planificar todo. Porque tenés que ver en dónde lo vas a exponer antes de hacerlo para que tenga coherencia con el lugar, sacar el molde, los materiales. Es un proceso muy difícil de planificar. Y yo soy muy de planificar y tengo planes de acá a 6 años. Porque soy ansioso. Pero con Itar es como que no lo puedo predecir. Porque yo hago una cosa, y de repente la reacción de la gente es otra, y me surge por ejemplo la invitación a participar en Aurora, y hago una animación que jamás hubiera pensado. Entonces, es una cuestión de estar sorprendiéndote de que el personaje toma una vida que no es la que dije. 

 

S: Como que el personaje te excede en un punto. 

 

A: Es que sí, tiene una llegada que con la escultura nunca tuve y la gente misma me dice cosas que me dan ideas o me proponen colaboraciones… no puedo planificar porque surgen cosas que no estaban en mis planes y se me caen los que tenía. 

 

S: ¿Y eso te gusta?

 

A: Es como un desafío enorme porque siempre quiero planificar, pero es hermoso que te sorprenda. 

 

S: Parece que va a terminar siendo un trabajo colectivo. 

 

A: Otro tema que está bueno: el trabajo colectivo. Yo trabajo solo en todo, en la escultura también. Me encanta estar solo y hacer todo yo. Y en Ítar aparece esto de que las otras personas te modifican tus ideas, y hasta ahora ha estado re bueno el hecho de que otrxs  modifiquen, intervengan… y si, es muy loco como vos imaginas al personaje de una forma, y la otra persona le pone su impronta, y lo modifica.Y está perfecto. Está bueno que no sea el personaje de uno, es su propia personalidad y la gente la irá modificando como quiere, siempre y cuando siga esa idea y no se vuelva tan difuso o no tenga un rumbo.